|
"El cine me interesó mucho, demasiado. Y ése ha sido el gran error de mi vida. El cine absorbe, y yo llegué escribir cinco guiones en un año, dictando a veces doce o dieciséis horas seguidas. Me gustaría haber escrito novela, pero no tuve tiempo... aunque el cine me ha proporcionado el bien más preciado: la amistad con Luis Buñuel y el privilegio de trabajar bajo su dirección."
"Hay una canción mexicana que se titula 'Ay que sueño tan profundo es el amor'. Eso es para mí y yo para los que me han encontrado y conocido, Zaragoza. Un sueño amoroso, Amor -a fin de cuentas- en la lejanía, en la presencia, en el silencio, en el tumulto... Sobre todo en la soledad. En ese mar sin orilla y sin fondo que es la soledad del hombre."

Esta exposición pretende dar a conocer a una figura tan legendaria como borrosa, a un autor tan prolífico y, al mismo tiempo, tan poco conocido.
Marinero, aventurero, poeta, cocinero, guionista, exiliado, autor teatral, discípulo de Gaos, Américo Castro, Dámaso Alonso o Zubiri, apasionado por el arte y las antigüedades...
Guionista que, en complicidad con Buñuel, urde la trama de películas tan españolas como Viridiana o Tristana e incluso Nazarín, pese a estar escritas desde México, el país que los acogió a ambos en el exilio.
Escribió también para muchos directores de cine mexicanos, entre los que destacan el Indio Fernández, Arturo Ripstein, Luis Alcoriza, Roberto Gavaldón o Tito Davison.
Javier Espada
|